Una foto cada semana

Desde el principio del embarazo, tu padre se ha empeñado en hacerme una foto semanal mostrando la tripita, tanto frontal como lateral. Claro, como él tiene un cuerpo perfecto le pareció una buena idea… a mí no tanto, verme retratada con según qué pinta, pero al fin y al cabo esa barriguita también es suya y cuando me pide algo con esos ojos y sonrisa, no le sé decir que no.

Además, le gusta la idea de ir cambiando de lugar, eligiendo cada vez algún sitio distinto de nuestra casa o jardín, para que también estos espacios donde habitamos pervivan en el recuerdo de esta etapa tan maravillosa.

fotos embarazoPues una vez por semana, tu padre me dice “¿Recuerdas qué día es hoy?” y ya sé a qué se refiere. Coge la cámara buena que nos regalaron tus tíos para nuestra boda, pensando en que un día llegarías tú y le sacamos partido… Conociéndonos a los dos, seguro que algún montaje chulo haremos finalmente con esas fotos. ¡La verdad es que me hace ilusión ir viendo cómo creces!

Primera visita con la doctora

Ayer tuvimos lo que se considera oficialmente la constatación de tu llegada: ¡la primera visita a la doctora! Podría ser tu primera eco pero como habíamos tenido una previa de urgencias, no lo fue de forma oficial.

Tu papá y yo nos levantamos muy ilusionados; desayunamos juntos (¡qué lujo poder hacerlo entre semana!) y nos fuimos  la clínica. Allí tuvimos que esperar un poco para que nos hicieran la ecografía y yo ya empezaba a ponerme nerviosa…

unnamed (1)Yo miraba casi temblorosa la cara de la doctora que nos hacía la eco, porque estaba seria, hasta que dijo “¡Se ve un saquito!”, lo cual quiso decir que 1) eres uno solo; 2) está todo bien. Efectivamente, nos comentó que lo veía todo bien pero que todas nuestras dudas las respondería la otra doctora, la obstetra. Aquí vimos la importancia de dejar que observen bien primero y preguntar después; me pongo en su lugar y tiene que ser bastante molesto que te pregunten desde el primer momento cuando no has tenido tiempo de ver nada. Pero ¡qué eterno se te hace ese rato hasta que te dicen que está todo bien!

Al subir a la doctora obstetra para traerle la eco y escuchar todos los consejos, nos recibió muy afablemente. Nos encantó. Confirmó que estamos de 5 semanas, aunque por lo visto ajustan el dato en el momento en el que ven el feto, que será durante la siguiente cita.

Lo más destacable de la primera cita fue:

– Lo malo: Hasta la semana 12, las probabilidades de pérdida son altas. Aunque nos confirmó que te esperamos para mediados de febrero, no quiso programar todas las visitas porque quiso ser cauta, por lo visto lo hace así siempre.

– Lo bueno: No hay ningún motivo de alarma. Es más, estás colocadit@ arriba de todo y de forma redonda (no aplanada), lo cual es fantástico, y el halo de tu saquito se ve grueso y bien definido. ¿A que parece mentira que esta imagen pueda dar tanta información?

En cuanto a mis dolores que persisten desde hace 10 días, confirmó que el Gelocatil es totalmente inocuo para ti, así que me tomaré los que hagan falta. Por lo visto, son dolores dentro de la normalidad y bastante comunes, aunque ninguna mamá próxima (madre, suegra, amigas) recuerda haberlo sufrido. Por lo visto es una distensión de los ligamentos del útero, que empiezan a tirar con el crecimiento.

En 9 días nos han vuelto a programar una nueva eco, en la que supuestamente ya veremos latir tu corazón.

Mientrastanto, ¡nos vamos a Nueva York! Tu padre y yo procuramos ir todos los años y aunque contratamos un seguro de anulación por si acaso en el momento de la compra, la doctora nos dijo que no hay ningún tipo de contraindicación y que te ve muy bien, así que por allí te pasearemos, degustando nuestros platos favoritos (con moderación) y paseándote por las calles del SoHo, por el Upper West Side y cruzando el Puente de Brooklyn, donde tu papá me pidió que me casara con él… aunque esto ya te lo contaremos cuando puedas entenderlo. Volveremos a llevarte cuando hayas crecido 🙂