Primer susto

Ayer te vimos por primera vez. Estás dentro de una manchita negra de 2mm. Empiezo por el final para que se vea que es bueno 🙂 La noche anterior sentí un dolor tremendo en el abdomen, como de pinchazos muy fuertes, que no me dejó dormir.

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Sick feeling woman sitting on her bed

Yo no quiero tomarme nada todavía, aunque me digan que el paracetamol está permitido. Aguantaría un millón de veces ese dolor por ti. Al día siguiente, cuando tus abuelos me preguntaron cómo había pasado la noche (sí, ya lo saben y pronto lo contaremos) y les conté que tuve tal dolor, me recomendaron que fuéramos a urgencias de la clínica. Allí nos fuimos tu papá y yo, acompañados por tres de los cuatro abuelos que se habían alarmado y querían oír de primera mano que estabas a salvo. Por suerte, nos comentaron que aparentemente estos dolores son normales. Sólo si tuviera pérdidas deberíamos alarmarnos, pero no es el caso. Por lo visto, una de las complicaciones que más dolor pueden dar a esta altura del embarazo (4 semanas) sería un embarazo ectópico (fuera del útero), cosa que quedó descartada en un 99%. Así que a modo de mamá primeriza, lo comparto para tranquilizar. Es normal que cualquier cosa nos preocupe y ante cualquier duda tenemos que acudir a urgencias, como por ejemplo si tenemos pérdidas. ¡Yo jamás tuve ni rastro!

Al principio la ginecóloga nos comentó que lo más probable en la cuarta semana es que no se aprecie absolutamente nada en la ecografía, así que tu papá se levantó de un bote al oír “Mira!” y vimos una pequeña mancha negra en la pantalla, de 2mm de diámetro. Tras confirmarlo con pruebas de orina y sangre, nos confirmaron que allí estabas, perfectamente colocado en el útero y que “te estabas portando bien”, como solemos bromear tu papá y yo.

La buena noticia esperada

Desde ayer, martes 2 de junio, sabemos que estás en camino. Al llegar del trabajo, entré a la farmacia que tenemos enfrente de casa y compré el test, a pesar de que me advirtieron que puede que todavía no dieras signos de existencia porque ¡todavía no he tenido la primera falta! Tras hacer el test, salimos a la terraza y esperamos los eternos minutos hasta que apareció el veredicto en la pantalla digital.

que-detecta-el-test-de-embarazo.jpgTu papá y yo nos abrazamos incrédulos, temblorosos, pero sobretodo felices, muy felices. Hemos hablado de ti tantas veces, te hemos imaginado en nuestros planes de futuro y ahora ya existes. Sólo con mirarnos a los ojos, supimos que todo saldrá bien. Porque pondremos, desde ya, todo lo que esté a nuestro alcance para que nunca te falte de nada, para cuidarte, para que seas tú mismo, crezcas y seas alguien de quien vamos a estar orgullosos.

Acto seguido llamé a la clínica para preguntar qué debo hacer y me dijeron que nos harán la primera ecografía dentro de dos semanas. ¿Y si fuerais dos hermanitos? Mi abuela los tuvo, así que según la cultura popular, ¡tenemos probabilidades! Hoy he bajado andando a trabajar, feliz, pensando que pienso cuidarme y cuidarte.

El amor que sentimos tu papá y yo va a ser multiplicado (no dividido) contigo. Desde ahora, no desde tu llegada. Porque tu papá ya me decía ayer que tenemos que prepararte una habitación bien mona y estoy segura para que te guste mucho, que hoy empezaremos a vaciar cosas que por ahora ocupan tu lugar y que vamos a ir ordenando.

Me ha venido la idea de crear un blog que un día puedas leer, como yo tengo una agenda de mi primer año de vida y de las visitas al médico mientras mi madre estaba embarazada. Es una forma de poder sacar todo este amor que tengo dentro, de poder hablarte, dedicarte una parte del día y por qué no, ilusionarme con tu llegada.

¡Te esperamos bebé!

Actualización: En verano 2016 bautizamos nuestro primer bebé fuera durante un fin de semana. Hasta entonces estaba liada con los preparativos y pensé que la falta sería por eso y por el calor infernal. Aun así, ese mismo lunes volvimos a la farmacia, esta vez éramos 3 esperando la noticia. De hecho la noticia ya la esperábamos desde hacía mucho, ya que siempre quisimos dos bebés, no sólo uno. Así que este deseo era tan latente como el de esperar a su hermanito. De nuevo el test dio positivo enseguida y recogimos una foto en que se nos ve con cara de felicidad infinita. ¡Nuestra familia ya iba a ser completa!