Empezamos con la crema antiestrías

Hijo nuestro, tus papás están haciendo un máster… ¡a marchas forzadas! Resulta que íbamos tarde para empezar a usar una crema antiestrías. Como siempre, tras preguntar a amigas cercanas que han sido mamás recientemente, leer varios blogs y preguntar en la farmacia, hemos comprado el primer pack de cremas antiestrías. Y digo pack porque como por primera vez voy a gastar un bote entero en tiempo récord, en la mayoría de los casos te los ofrecen de dos en dos.

Por lo visto, hay que empezar a aplicarla de forma temprana y así se reduce enormemente la posibilidad de tener estrías desagradables que permanezcan en nosotras por los siglos de los siglos, recordándonos el preciso lugar en que una vez hubo una hermosa barriga pero que al desaparecer, nos dejó una fea marca para siempre. ¿Habéis visto alguna vez una barriga que, tras varios años, sigue manteniendo un montón de estrías? Yo sí, y os aseguro que haré lo posible porque a mí no me pase.

Parece ser que la función de las cremas antiestrías es hacer que la zona del abdomen, lateral y lumbar esté bien hidratada y además, su componente principal es la centella asiática, natural de Madagascar, que actúa como estimulante circulatorio y con propiedades diuréticas. Para ser eficaces, hay que seguir aplicándolas después del parto durante un tiempo.

IMPORTANTE: Por lo visto no es recomendable usar cremas anticelulíticas durante el embarazo, pues son ricas en cafeína y eso puede influir en nuestro sistema como en el bebé al ser absorbida, por los mismos motivos que no se aconseja abusar del café.

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