It’s a boy!

Llegó el día. Semana 13. Hemos tenido esta fecha anotada en nuestra mente desde la primera visita, ya que es importante porque iban a darnos los resultados del triple screening. En la última visita ya nos comentaron que en el 80% de los casos se iba a poder ver el sexo del bebé, ya que en nuestro centro disponen de las mejores máquinas. Lo más importante fue que nos confirmaran que el riesgo era absolutamente ínfimo (el más bajo que escuchamos jamás) y además me hicieron una prueba más para detectar el riesgo de preeclampsia en el cual también salió con un riesgo bajísimo. Confirmado lo más importante, llegó EL MOMENTO. Ese momento que sueñas desde niña, en que coges a tu marido de la mano y esperáis el veredicto, sabiendo que va a ser el bebé más querido del mundo.

762261edd20a182323e93551de307da9--baby-shower-balloons-shower-babyYo tenía un fuerte presentimiento de que iba a ser niño. De hecho, era tan fuerte que durante nuestro último viaje a Nueva York (¡en la semana 6!) compramos un arsenal de ropita de tiendas que conocemos de allí que no íbamos a encontrar aquí y llenamos una maleta enterita sólo para ÉL. Durante la eco, a pesar de que se mantuvo empujando con las piernas, chupándose el dedo y saludando con la otra mano, la doctora nos lo confirmó. ¡Qué ilusión! La verdad es que nos daba igual porque tanto para niño como para niña teníamos razones distintas por alegrarnos. En mi caso, mi marido es extremadamente deportista, cualquier deporte se le da bien y, estadísticamente, es cierto que los niños suelen ser más deportistas que las niñas, en especial de pequeños. Así que nos pusimos locos de contentos. Sin embargo, había más nombres de niña que nos gustaban, pero eso no fue un problema.

Actualización: En mi segundo embarazo, cuando nuestro primer bebé tenía sólo 4 meses, recuerdo también el momento. De hecho al preguntarnos qué era su hermano, le dijimos que el primero era un niño y nos dijo: pues vaya lo siento, viene otro niño, dando por supuesto que queríamos la parejita. La verdad es que no era así ni mucho menos. Tanto a mi marido como a mí, nos hacía especial gracia que fuera orto niño, tanto por lo (poco) vivido con el primero como por ser tan seguidos, que suele coincidir que si son del mismo sexo comparten más aún.

Una foto cada semana

Desde el principio del embarazo, tu padre se ha empeñado en hacerme una foto semanal mostrando la tripita, tanto frontal como lateral. Claro, como él tiene un cuerpo perfecto le pareció una buena idea… a mí no tanto, verme retratada con según qué pinta, pero al fin y al cabo esa barriguita también es suya y cuando me pide algo con esos ojos y sonrisa, no le sé decir que no.

Además, le gusta la idea de ir cambiando de lugar, eligiendo cada vez algún sitio distinto de nuestra casa o jardín, para que también estos espacios donde habitamos pervivan en el recuerdo de esta etapa tan maravillosa.

fotos embarazoPues una vez por semana, tu padre me dice “¿Recuerdas qué día es hoy?” y ya sé a qué se refiere. Coge la cámara buena que nos regalaron tus tíos para nuestra boda, pensando en que un día llegarías tú y le sacamos partido… Conociéndonos a los dos, seguro que algún montaje chulo haremos finalmente con esas fotos. ¡La verdad es que me hace ilusión ir viendo cómo creces!

Empezamos con la crema antiestrías

Hijo nuestro, tus papás están haciendo un máster… ¡a marchas forzadas! Resulta que íbamos tarde para empezar a usar una crema antiestrías. Como siempre, tras preguntar a amigas cercanas que han sido mamás recientemente, leer varios blogs y preguntar en la farmacia, hemos comprado el primer pack de cremas antiestrías. Y digo pack porque como por primera vez voy a gastar un bote entero en tiempo récord, en la mayoría de los casos te los ofrecen de dos en dos.

Por lo visto, hay que empezar a aplicarla de forma temprana y así se reduce enormemente la posibilidad de tener estrías desagradables que permanezcan en nosotras por los siglos de los siglos, recordándonos el preciso lugar en que una vez hubo una hermosa barriga pero que al desaparecer, nos dejó una fea marca para siempre. ¿Habéis visto alguna vez una barriga que, tras varios años, sigue manteniendo un montón de estrías? Yo sí, y os aseguro que haré lo posible porque a mí no me pase.

Parece ser que la función de las cremas antiestrías es hacer que la zona del abdomen, lateral y lumbar esté bien hidratada y además, su componente principal es la centella asiática, natural de Madagascar, que actúa como estimulante circulatorio y con propiedades diuréticas. Para ser eficaces, hay que seguir aplicándolas después del parto durante un tiempo.

IMPORTANTE: Por lo visto no es recomendable usar cremas anticelulíticas durante el embarazo, pues son ricas en cafeína y eso puede influir en nuestro sistema como en el bebé al ser absorbida, por los mismos motivos que no se aconseja abusar del café.

Cuidado dental en el embarazo. Qué puedo hacer y qué no.

Al momento de conocer la noticia de mi embarazo, todavía test en mano, me acordé que tenía una visita con el dentista en 4 días, para una extracción, en la cual debía tomar antibióticos desde dos días antes, me tendría que hacer alguna radiografía y además anestesiarme.

Como todavía nos faltan unos días para la primera visita a la ginecóloga, decidí llamarle, como médico que es, persona que me conoce y amigo de la familia. Me sentó fatal tener que contárselo en un momento tan incipiente, pidiéndole que guardara el secreto profesional, pero hablar con él me dejó súper tranquila. No era una infección lo que tenía, con lo cual no corría ningún tipo de prisa y además hay ciertos antibióticos, como el que él me había prescrito, que son totalmente inocuos para un feto. De todas formas, me encantó su propuesta de dejar pasar unos meses, más por mi tranquilidad que otra cosa, ya que estoy en el ¡primer mes! Me sirvió además porque me habló de la importancia de extremar la higiene dental durante el embarazo, de insistir con el cepillo eléctrico y de la inflamación de las encías por la mayor vascularización y sensibilidad.

A la semana siguiente acudí a su consulta para una limpieza bucal ya que, según me comentó, el PH de la saliva nos cambia durante el embarazo y conviene extremar los cepillados.

Es importante extremar la higiene de nuestra boca para evitar caries que deriven en pérdida de piezas o implantes. Yo ya soy asidua al dentista por mil motivos, pero si tú no lo eres, es recomendable que empieces con una limpieza bucal que, por inocua, puedes pedir hora para el día siguiente a que el test de embarazo te dé positivo.

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IMPORTANTE: Si puede ser, con cepillo eléctrico (yo sí lo tengo) pero sobretodo SIN pasta de dientes. Pasar pieza por pieza, por dentro y por fuera, aplicando pasta dentífrica sólo al final, para refrescar.

¡Hemos oído latir tu corazón!

Ayer tuvimos nuestra segunda visita a la doctora… pero antes ¡pudimos escuchar latir tu pequeño corazón! A pesar de que hace escasos 10 días que tuvimos nuestra última visita, la doctora nos citó para ayer, pues por lo visto en esto hay una puntualidad británica: semana 6, ni antes ni después. Por desgracia en este punto suele haber alguna probabilidad de aborto espontáneo y muchos fetos no llegan a lograr que su corazón empiece a latir, es por eso que la doctora a partir de esta semana nos programó todas las visitas del embarazo.

Lo escuchamos latir 126 pulsaciones por minuto, ya que tiene mucho que trabajar. Por lo visto durante todo el embarazo latirá a una frecuencia similar. También hemos leído que sólo tiene dos compartimentos, todavía le falta terminar de formarse.

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Hemos intuido también lo que serán tus extremidades y nos hemos emocionado.

La doctora nos ha confirmado que todo va bien y ¡ya nos ha programado todas las visitas hasta la fecha de parto!

Primer susto

Ayer te vimos por primera vez. Estás dentro de una manchita negra de 2mm. Empiezo por el final para que se vea que es bueno 🙂 La noche anterior sentí un dolor tremendo en el abdomen, como de pinchazos muy fuertes, que no me dejó dormir.

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Sick feeling woman sitting on her bed

Yo no quiero tomarme nada todavía, aunque me digan que el paracetamol está permitido. Aguantaría un millón de veces ese dolor por ti. Al día siguiente, cuando tus abuelos me preguntaron cómo había pasado la noche (sí, ya lo saben y pronto lo contaremos) y les conté que tuve tal dolor, me recomendaron que fuéramos a urgencias de la clínica. Allí nos fuimos tu papá y yo, acompañados por tres de los cuatro abuelos que se habían alarmado y querían oír de primera mano que estabas a salvo. Por suerte, nos comentaron que aparentemente estos dolores son normales. Sólo si tuviera pérdidas deberíamos alarmarnos, pero no es el caso. Por lo visto, una de las complicaciones que más dolor pueden dar a esta altura del embarazo (4 semanas) sería un embarazo ectópico (fuera del útero), cosa que quedó descartada en un 99%. Así que a modo de mamá primeriza, lo comparto para tranquilizar. Es normal que cualquier cosa nos preocupe y ante cualquier duda tenemos que acudir a urgencias, como por ejemplo si tenemos pérdidas. ¡Yo jamás tuve ni rastro!

Al principio la ginecóloga nos comentó que lo más probable en la cuarta semana es que no se aprecie absolutamente nada en la ecografía, así que tu papá se levantó de un bote al oír “Mira!” y vimos una pequeña mancha negra en la pantalla, de 2mm de diámetro. Tras confirmarlo con pruebas de orina y sangre, nos confirmaron que allí estabas, perfectamente colocado en el útero y que “te estabas portando bien”, como solemos bromear tu papá y yo.